Cuando medicamentos “populares” generan miles de millones de dólares cada año para las empresas farmacéuticas, el presupuesto destinado a marketing masivo y lobby se infla dejando de lado las necesidades de investigación y desarrollo que llevarían a crear medicamentos nuevos y esenciales que podrían salvar vidas en países de bajos ingresos.
La corrupción hace viable el lucrativo comercio de medicamentos falsos. Los sobornos en cada eslabón de esta cadena facilitan el flujo de falsas medicinas desde sus fabricantes hasta los consumidores incautos. Con frecuencia los medicamentos son el gasto en salud más alto de los hogares de países en desarrollo (estimado entre 50-90% del total de gastos personales en salud ) por lo cual la corrupción en esta industria tiene un impacto directo y doloroso sobre las personas en su intento por sobrevivir.
Obstáculos en la lucha contra el VIH/SIDA
La corrupción ha dificultado el éxito de los esfuerzos globales por controlar la epidemia del VIH/SIDA. La respuesta internacional a la crisis creciente ha sido aumentar la asistencia para financiar programas de prevención y el pago de drogas anti-retrovirales vitales. El aumento de esta asistencia no será suficiente por sí misma si no se combate la corrupción. Se necesita introducir mecanismos de rendición de cuentas para evitar el escape de fondos en todos los niveles.
La sustracción de fondos asignados al tratamiento del SIDA por parte de ministerios y consejos nacionales establecidos para combatir esta enfermedad, dejan a los pacientes sin cuidados esenciales. El Consejo Nacional del SIDA de Kenia fue “secuestrado” por funcionarios de alto nivel, quienes viendo una “mina de oro” desviaban recursos indispensables a través de organizaciones fantasmas creadas con el propósito de cobrar esos fondos.
La corrupción puede contribuir directamente al contagio de enfermedades
cuando se ignoran medidas simples y económicas tales como el uso de agujas estériles y el análisis de las donaciones de sangre debido a la presencia de corrupción en procesos de adquisiciones o distribución que generan falta de suministros.
Amenaza a los Objetivos de Desarrollo del Milenio
La corrupción socava los esfuerzos por cumplir los Objetivos de Desarrollo del Milenio de las Naciones Unidas, en particular las tres relacionadas directamente con la salud: reducción de la mortalidad infantil; mejoras en la salud materna; y lucha contra el VIH/SIDA, la malaria, y otras enfermedades. A sólo nueve años de la fecha establecida para el logro de los objetivos, la comunidad global ya está atrasada en su cumplimiento –y la corrupción es una de las causas principales.
“Las familias pobres, en particular en áreas rurales, que no pueden afrontar los costos de servicios de salud privados enfrentan la agónica elección entre alimentos o medicamentos. Alimente a su hijo o cure su enfermedad, pero no ambas. Esa no debería ser una alternativa para ningún padre,” dice Huguette Labelle.
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