"Afganistán ha producido la cifra récord de 6.100 toneladas de opio este año y cerca del 80 por ciento fluirá a Pakistán e Irán", dijo Antonio María Costa, titular de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD), durante un viaje reciente a Irán, y agregó que solamente cerca de una cuarta parte de esa cantidad será interceptada. El funcionario instó a Irán, Pakistán y Afganistán a compartir datos de inteligencia para contrarrestar la amenaza. "Irán está ubicado al lado del almacén de drogas más grande del mundo y la mitad de su población es menor de 24 años, por lo cual no sorprende que también sufra de una las tasas de drogadicción más elevadas del mundo", dijo.
Irán está luchando contra esa situación pero es una batalla dura. Convoyes cargados con drogas ilícitas, escoltados por hombres armados de la tribu Baluch, se abren paso a la fuerza en la provincia iraní de Khorasan, o en otros lugares de la extensa frontera entre Afganistán y Pakistán. En 27 años, 3.600 policías iraníes han sido asesinados en la frontera. Según Costa, el año 2005 Irán confiscó 231 toneladas de opio, más que en cualquier otro país.
"Existen pruebas de que Irán se ha comprometido firmememente con mantener las drogas ilícitas que provienen de Afganistán fuera del alcance de sus ciudadanos", declara el informe estratégico de la Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Ejecución de la Ley (INL), del Departamento de Estado. Aunque Estados Unidos e Irán no colaboran directamente en asuntos relacionados con la lucha contra el narcotráfico, el gobierno de Estados Unidos alienta a la colaboración regional contra el comercio de las droga ilícitas. "Las medidas de Irán respaldan el esfuerzo mundial contra el tráfico internacional de la droga", según el informe de INL.
"Cualquier que tiene problemas con adicción a las drogas sabe del efecto corrosivo que tiene en la sociedad. Cuando se tiene tanta adicción a las drogas habrá mucha delincuencia, corrupción y sobornos y otros problemas afines. No sólo es un problema de salud pública, sino también un problema político", dijo al Servicio Noticioso desde Washington el vicesecretario adjunto de Estado de INL, Thomas Schweich.
INL es una de las oficinas del gobierno de Estados Unidos que ayudan al gobierno afgano a contener el narcotráfico. "Mientras exista el problema del opio, no habrá un sistema político estable, ni una economía estable, ni un país estable", afirmó Schweich. Además de la corrupción y la dependencia económica al opio, la democracia afgana se ve amenazada por una insurgencia que depende cada vez más de los fondos que genera el opio.
Las medidas para contener la producción de opio en Afganistán abarcan desde la educación hasta el desarrollo de medios de vida alternativos, una interceptación más agresiva, erradicación de cultivos y procesamiento judicial de delincuentes.
El aumento precipitado, sin precedentes, en la producción de opio en Afganistán ha puesto a prueba la aplicación de la ley iraní, pero el tope en el consumo de heroina intravenosa en Irán abre un nuevo frente de
batalla: el VIH/SIDA. Según el Informe actualizado sobre la epidemia del SIDA en 2006, un informe a cargo de la ONU, los altos niveles de infección de VIH entre los consumidores de drogas intravenosas son motivo de gran preocupación en Irán. "En una investigación reciente realizada en Teherán, la capital iraní, se descubrió que casi uno de cada cuatro drogadictos que utilizan drogas intravenosas (23 por ciento) están contagiados con el VIH", revela el informe. El uso de jeringuillas no esterilizadas es la causa principal de infección.
El desconocimiento sobre la manera en que se contagia, o se previene el VIH/SIDA, coloca a los iraníes en situación de alto riesgo. La mayoría de los drogadictos son hombres adultos y los que están infectados con el VIH pueden contagiar el virus a sus mujeres por vía sexual. El VIH se transmite entre personas a través de la sangre u otros fluidos orgánicos. El informe de la ONU declara que la tasa de infección de VIH entre mujeres está en alza.
Irán ha tomado medidas para combatir el VIH/SIDA respaldando proyectos de tratamientos con metadona y distribución de jeringuillas limpias a drogadictos. Las clínicas del gobierno ofrecen servicios gratuitos de asesoramiento, análisis y tratamiento del VIH.
Irán también contribuye millones de dólares a programas antinarcóticos. La ONUDD ha aumentado su ayuda a Irán y ha donado 21,3 millones de dólares destinados a programas para contrarrestar el narcotráfico, prevenir y tratar la drogadicción y el VIH/SIDA y promover medidas para luchar contra la corrupción y el crimen.
Schweich indica que detener el narcotráfico en Afganistán es una cuestión compleja que debe comenzar con cierta "voluntad política" en los niveles más altos del gobierno. Tiene que ser un asunto del que se ocupen los gobernadores de provincias y líderes religiosos, "que pueden divulgar el mensaje mejor que cualquier otro", y se tiene que poner en práctica mediante el procesamiento judicial de quienes contravienen la ley. "Para derrotar un problema como este se requiere una tremenda unión y colaboración de voluntades. Si se rompe un componente en esa cadena, no habrá un programa eficaz", aseveró.
Agregó además que es falsa la idea de que los afganos tienen que cultivar opio para poder sobrevivir. Los agricultores en zonas donde no hay cultivos de opio, que están comprometidos a no participar en el comercio de la droga, cultivan cosechas alternativas. La acción contra los agricultores que cultivan opio debe ser firme, añadió. Se han plantado ya nuevos cultivos de opio, así que es hora de comenzar interdicción y erradicación en firme para prevenir otra cosecha extraordinaria en el 2007.
Por Lea Terhune
Redactora del Servicio Noticioso desde Washington
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